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Nº 398. Miércoles, 11 de enero de 2017

Aloe vera

Planta perenne, con hojas basales, largas, carnosas y con espinas en el margen, y una espiga terminal de flores amarillas o, rara vez, blancas. De sus hojas se obtiene el acíbar, sustancia amarga y resinosa con una larga historia de uso medicinal. En la actualidad se usa mucho en cosmética y como nutracéutico.

Planta joven de Aloe vera. El aloe es una planta con múltiples propiedades cosméticas y medicinales, entre otras.

Clasificación botánica

Pertenece a la familia Liliáceas, género de los asfódolos.

Reino: Plantae (Plantas), Haeckel, 1866

Subreino: Tracheobionta (plantas vasculares) o Viridaeplantae Cavalier-Smith, 1981 (plantas verdes)

Superdivisión: Spermatophyta (plantas con semilla)

División: Magnoliophyta (plantas con flor) [Thorne/Cronquist]

Clase: Liliopsida (monocotiledóneas), Brongniart, 1843 [Cronquist] o Angiospermae/Annonopsida [Thorne]

Orden: Asparagales

Familia: Dependiendo del autor, esta planta se puede clasificar en una de las familias siguientes:

  • Liliáceas (Liliaceae), subfamilia Asfodeloideas (Asphodeloideae)
  • Asfodeláceas (Asphodelaceae)
  • Aloeáceas (Aloeaceae)

Género: Aloe

Especie: Aloe vera (L) Burm. (1768)

En latín, aloe vera significa «aloe verdadero». Se le puso este nombre para diferenciarlo del agáloco, que también recibía el nombre de aloe. La palabra áloe se deriva del árabe alloeh, que significa «la sustancia amarga brillante».

Inicialmente, esta especie fue clasificada en 1753 por Carlos Lineo como una variedad de la especie Aloe perfoliata, y así recibió el nombre de Aloe perfoliata var. vera L. Posteriormente, el 6 de abril de 1768, Nicolaas Laurens Burman publicó en Flora Indica su reclasificación como especie independiente, y así la bautizó con el nombre que le corresponde hasta el día de hoy, Aloe vera (L) Burm.. Unos días más tarde de ese mismo año, Philip Miller clasificó esta especie en Gardener’s Dictionary, de manera independiente, como Aloe barbadensis Mill.. Según el principio de nomina conservanda, el nombre que prevalece es el nombre correcto más antiguo, o sea, el de Burman. Los demás se consideran sinónimos. (Fuente: floradeiberia.com)

Sinónimos:

  • Aloe perfoliata var. vera L (1753)
  • Aloe vera (L) Burm. f. (1768)
  • Aloe barbadensis Mill. (1768)
  • Aloe indica Royle
  • Aloe vera var. chinensis (variedad moteada)
  • Aloe vulgaris Lam.

Tiene muchos cultivares.

Nombres comunes en varios idiomas

Alemán: Aloe.

Castellano: Aloe, aloe vera, áloe, áloe vera; sábila, zábila, zabira, zabila, zabida, zadiba, pita zabila, (del árabe çabira). En España también se conoce como olivastro de rodas, zabida, zabila. En la isla de Ibiza se le llama Atzavara vera.

Catalán: àloe, séver, atzavara vera.

Francés: aloes.

Inglés: Aloe, medicinal Aloe, Chinese Aloe, Indian Aloe, true Aloe, Barbados Aloe, burn Aloe, first aid plant, wand of heaven, miracle plant.

Italiano: aloe.

Portugués: aloés, erva-babosa, babosa, azebre vegetal.

Vasco: belarrmintza, lerdamin.

Descripción

Su porte es típico de una planta de zonas áridas. Es una planta suculenta perenne, que crece entre 60 cm y 100 cm de alto. Su tallo es leñoso y bien corto. De sus costados brotan unos hijuelos o mamones, que ordinariamente sirven para propagar la planta. Si no se retiran, los hijuelos forman una mata densa.

Sus hojas son largas, triangulares y carnosas, de hasta 50 cm de largo, de 10 cm a 20 cm de ancho en la base y 5 cm a 7 cm de grosor. Se disponen en rosetas densas.

Son de color entre verde y verde grisáceo. En algunos ejemplares se presentan manchas blancas en ambos lados de las hojas. A estos ejemplares se les suele conocer como Aloe vera var. chinensis. Sin embargo, los pálidos puntitos blancos desaparecen conforme la planta madura.

Las hojas están compuestas por tres secciones bien diferenciadas: una capa coriácea exterior, fotosintetizante y protectora; una capa fibrosa debajo de ésta, constituida por células secretoras que rodean una región cribosa y producen un látex amargo, irritante y con poderes laxantes que sirve a la planta como protección contra los predadores; y una pulpa gelatinosa y translúcida que almacena las reservas de agua. Este mucílago es conocido popularmente como ‘gel de sábila’ o ‘cristales de sábila’, y tiene propiedades cosméticas y medicinales.

El margen foliar es serrado y tiene pequeños dientes blancos. En el ápice presentan una espina bien desarrollada.

Sus flores son péndulas y se distribuyen sobre una espiga o racimo de hasta 90 cm de largo.

La corola es tubular, amarilla o rojiza, de 2 cm a 3 cm (0.8''-1.2'') de largo.

Las flores se abren desde la base de la inflorescencia hacia arriba. Florece aproximadamente a los tres años de vida, entre primavera y verano.

El fruto es una cápsula de paredes inconsistentes.

Al igual que otras especies de Aloe, Aloe vera forma micorrizas arbusculares, una simbiosis que permite a la planta tener un mejor acceso a los nutrientes minerales del suelo.

Origen, hábitat y distribución

Origen. Esta especie no tiene ninguna población silvestre, aunque en el norte de África y sur de Arabia hay especies estrechamente relacionadas. Esto ha llevado a algunos botánicos a sugerir que la sábila podría ser un cultígeno de origen híbrido obtenido de alguna especie del norte de África o sur de Arabia.

Hábitat. Esta especie está adaptada para vivir en climas cálidos y semiáridos, con un suministro pobre o irregular de agua. Al igual que muchas suculentas, las hojas carnosas de la sábila acumulan agua y la disposición en roseta de éstas permite a la planta captar la escasa agua de lluvia. En los lugares con mucha humedad ambiental, pueden vivir sólo de la humedad del aire.

Como muchas plantas de zonas áridas, están preparadas para defenderse de los herbívoros. Poseen espinas en el margen de las hojas y una espina mayor en el ápice. Además, bajo la piel de sus hojas producen un látex de sabor amargo y propiedades laxantes que actúa como disuasivo contra quienes quieran comérselas.

Se desarrollan bien en las laderas soleadas de las regiones tropicales, a menudo en lugares rocosos o pedregosos, bien drenados.

Distribución. Desde tiempos inmemoriales se ha cultivado en la península arábiga y probablemente también en el Antiguo Egipto. Desde hace muchos siglos se cultiva en India, China y la península ibérica, quizás como consecuencia de la expansión árabe musulmana. En la actualidad se cultiva en casi todas las zonas semiáridas de las regiones tropicales y subtropicales del mundo. En las regiones frías de todo el mundo se cultiva como planta de interior.

Utilidad

Partes utilizadas

Solamente se usan las hojas. La planta entera, sin embargo, puede cultivarse como planta ornamental de interior o exterior.

De las hojas se pueden obtener dos productos: el mucílago de la pulpa y el látex.

El mucílago es la sustancia gelatinosa y transparente que constituye la pulpa de la hoja. Popularmente se conoce como ‘gel de sábila’ o ‘cristales de sábila’. Se puede aplicar sobre la piel o se puede ingerir. Se le atribuyen propiedades medicinales, cosméticas y alimenticias. Con él se pueden preparar cremas, champúes, bebidas saludables, comidas, lubricantes sexuales, etc. También se puede beber puro, pasado por la licuadora para obtener una textura más homogénea, o mezclado con zumo de limón o lima.

El mucílago de sábila se oxida muy fácilmente. Su contacto con el aire hace que se oscurezca, de manera similar a lo que ocurre con la pulpa de una manzana expuesta al aire. Por eso hay que evitar su contacto con el aire. Para ello se tienen varias alternativas.

Lo más recomendable es utilizar el mucílago fresco. Después de cortar la hoja desde su base (lo más cercanamente posible al pequeño tallo de la planta), hay que cortar sólo un trozo de esta hoja para extraer la cantidad de mucílago que se requiera. El corte debe hacerse por el mismo lado del corte con el que se separó la hoja del tallo. El resto de la hoja se debe cubrir del aire con un film de cocina o papel de aluminio; luego se debe conservar en refrigeración.

Si se extrae todo el mucílago de la hoja entera de una sola vez, éste se debe poner en un frasco de vidrio para luego conservarlo en refrigeración. Para estabilizarlo, se puede usar un ácido como el zumo de limón. Se agregan unas cuantas gotas y se mezcla todo bien, para que se homogenice. Así puede durar 4 o 5 días.

Otra opción es congelarlo. Así durará por meses.

Como ya se dijo, lo mejor es usar la sábila fresca. Como cualquier fruta o verdura, ésta se irá marchitando y perdiendo propiedades conforme va pasando el tiempo. Si el mucílago se oscurece, es mejor desecharlo.

El látex es un fluido viscoso y algo amarillento que brota justo debajo de la piel o cáscara de la hoja. Es una sustancia irritante. Se usa generalmente como laxante; sin embargo, hay que tener mucho cuidado porque es tóxico. En algunos países, su consumo está prohibido. También se usa como cauterizante de verrugas y otras irregularidades de la piel. Contiene antraquinonas.

Para extraer el látex, la hoja se debe dejar escurrir, inmediatamente después de separada de la planta, en posición vertical, con la zona del corte hacia abajo y la punta de la hoja hacia arriba. Se debe dejar así por unos minutos para dejar caer la mayor cantidad posible del látex. Algunas personas prefieren dejarla por toda la noche. Cuando recién brota, el látex tiene un color amarillento, pero apenas se oxida, se vuelve de un color pardo, algo parecido al de los productos medicinales yodados (vea el ‘yodo’ en la sábila). Después de extraer completamente el látex, la hoja se puede pelar con facilidad para extraerle la pulpa mucilaginosa (el ‘gel’ o ‘cristales’). Para asegurarse de que se ha extraído todo el látex, la pulpa se puede lavar finalmente con abundante agua corriente.

Finalmente, se puede usar la hoja completa. Ésta se suele ingerir, principalmente para tratar el estreñimiento, pero también hay recetas caseras muy populares para tratar el cáncer, como la de fray Romano Zago. Comercialmente, las hojas enteras se pueden obtener en cápsulas o deshidratadas y en polvo. Las precauciones para el uso de la hoja entera son las mismas que para el látex o acíbar. Los preparados con las hojas completas no son aconsejables.

Formas de uso

Pulpa mucilaginosa (‘gel de sábila’ o ‘cristales de sábila’)

La pulpa fresca se puede utilizar entera o machacada. Se puede ingerir directamente, en forma de jugo o como ingrediente para cocinar. Se comen unos 50 mililitros al día y se descansa una semana después de cuatro.

Para usarla sobre la piel, se puede aplicar la hoja directamente. Primero hay que cortar las espinas del margen de la hoja con un cuchillo. Luego se abre la hoja longitudinalmente por la mitad, de tal manera que cada pedazo tenga por un lado la pulpa y por el otro la cáscara. La parte de la pulpa se frota sobre la piel o se fija sobre la zona a tratar con la ayuda de una venda, si es necesario, a manera de cataplasma.

El mucílago se puede aplicar sobre la piel o se puede ingerir. Se ingiere en jugos caseros o bebidas comerciales.

Bebidas

Del mucílago se pueden preparar bebidas. Las bebidas comerciales pueden contener conservantes, saborizantes, estabilizantes, colorantes y azúcar, por lo que no son muy recomendables. En caso de consumirlas, lo mejor es no tomar más de 2 o 3 a la semana. Muchas tienen también un alto porcentaje de azúcar para hacerlas más gratas al paladar. Una botella de una bebida típica de sábila (comercializada por lo general utilizando su nombre científico, Aloe vera) de unos 300 mililitros aporta al menos unas seis cucharaditas de azúcar.

Se puede hacer una bebida casera licuando dos cucharadas de pulpa fresca de sábila con un vaso de agua. Para mejorar el sabor, se puede reemplazar el agua por jugo de naranja o agua de coco. Si se prefiere, también se puede mezclar con papaya, piña o cualquier fruta de su elección.

Las bebidas comerciales de sábila suelen tener demasiada azúcar, así que mejor siempre hay que leer las etiquetas.

Usos

Tradicionalmente, esta planta se ha usado como medicina casera. Actualmente se usa mucho en cosmética, pero también se cultiva como planta ornamental. Últimamente se está usando como alimento saludable. Las partes usadas son las hojas; se usa tanto su pulpa (conocida popularmente como ‘gel’ o ‘cristales’) como el látex que brota de la piel de la hoja al ser rasgada (conocido como acíbar).

La sábila es ingrediente de muchos productos industriales. La industria en torno a la sábila actualmente es multimillonaria.

Generalmente se envasa la pulpa misma como un gel para tratar quemaduras y otros problemas de la piel. También se añade a lociones, champúes y acondicionadores.

Como planta ornamental, esta especie es muy apreciada por su rusticidad, sus hojas carnosas distribuidas en rosetas y sus flores amarillas. En muchos países de climas fríos no aptos para su cultivo en exteriores (países de Europa y Estados Unidos), esta planta es bastante apreciada por su capacidad de crecer en macetas como planta de interior. Algunos le atribuyen la propiedad de purificar el aire.

Como planta medicinal, la sábila (áloe vera) tiene múltiples usos. Aparentemente, el jugo de sus hojas se viene usando como purgante desde tiempos inmemoriales. Modernamente, se prefiere el uso de la pulpa de las hojas, conocida popularmente como ‘gel’ o ‘cristales’. A esta sustancia se le atribuyen propiedades cicatrizantes y antiinflamatorias. Para uso externo, es mejor usar el gel puro, sin diluir; para uso interno, se prefiere usar una dilución de la pulpa, a manera de bebida, pero también se puede consumir puro o como ingrediente de recetas saludables. Uno de los usos más conocidos es como crema natural para aliviar las quemaduras solares. La pulpa de la hoja (sin el látex, que es cáustico) se aplica directamente sobre las zonas afectadas. También se puede mezclar una parte de sábila (áloe vera) con una de miel de abeja. La pasta resultante se puede aplicar directamente sobre la piel dañada por el sol. La miel de abeja tiene propiedades antisépticas moderadas, por lo que ayuda en el tratamiento de quemaduras y heridas. Una forma ingeniosa de aplicarse la pulpa de las hojas del aloe vera (sábila) consiste en llenar con ella cubeteras de hielo y congelarla; cuando se tengan quemaduras de sol bastará con frotarse la piel con uno de estos cubitos congelados de gel para tener un doble efecto: alivio y sanación. También puede usarse para tratar quemaduras causadas por el fuego o el calor intenso. Sólo hay que tener cuidado de no aplicarse estos cubitos sobre heridas abiertas o muy profundas, pues podrían producirse heridas por congelamiento. En la medicina popular también se recomienda para tratar el sarpullido, las raspaduras, las picaduras de insectos y los cortes de la piel. El acíbar es un potente laxante usado antiguamente como purgante.

Para tratar la irritación, la sequedad o las infecciones vaginales, se introduce un trocito de la pulpa del aloe vera (sábila) a manera de óvulo vaginal. Lo puede dejar toda la noche y lavarse a la mañana siguiente. También se puede usar el gel comercial o un jugo neutro de aloe vera (sábila). En esos casos hay que aplicarlo con una jeringa (sin aguja) o en un tampón impregnado para que penetre lo más profundamente posible. Debe usarse todos los días, hasta unos días después de que la infección desaparezca. También puede usarse como lubricante sexual.

Hay algunas precauciones en cuanto a su uso medicinal. Algunas personas sostienen que promueve el sangrado en los casos de hemorroides.

Hay innumerables formas de usar el aloe vera (sábila) como tratamiento de belleza. Muchos productos comerciales de belleza tienen sábila entre sus ingredientes, pero caseramente, la pulpa mucilaginosa de la hoja se puede aplastar y mezclar con productos comerciales de belleza como cremas, champúes o acondicionadores que no contengan sábila entre sus ingredientes. Entre los usos más conocidos están el cuidado, fortalecimiento y embellecimiento de la piel y el cabello. También se usa para fortalecer las pestañas y retirar el maquillaje.

Para embellecer la piel, se puede usar como exfoliante, para tratar las manos y los pies cuarteados y para dar suavidad y brillo al cutis. Como mascarilla, aplicar el gel sobre el rostro, dejar reposar unos 15 minutos y lavar. Para las personas con piel seca se recomienda mezclar el gel de aloe vera (sábila) con un poco de avena y crema o aceite humectante comercial; se aplica sobre el cutis, se deja reposar 15 minutos y se lava con abundante agua fresca. Como rehidratante, es mejor usar el gel diluido, no puro. Los geles comerciales pueden contener agentes espesantes, pues la pulpa de la hoja al manipularla en el procesado se afloja. Cuando es espeso es más práctico de aplicar sobre la piel.

Para reforzar la piel, se aplica el gel sobre las áreas flácidas. Se cree que tiene la capacidad de regenerar el colágeno y con ello tensar la piel. También existe la creencia de que masajear los senos con gel de aloe vera (sábila) todos los días por unos minutos ayuda a mantenerlos firmes y retrasa la caída natural que se produce con los años.

Para la recuperación de la piel después de depilarse o afeitarse, se aplica el gel sobre el área depilada o afeitada. Se cree que tiene propiedades antiinflamatorias que ayudan a reducir la inflamación causada por la cuchilla. También se dice que posee enzimas que ayudan a regenerar las células de la piel. Algunas cremas para afeitarse y para después de afeitarse contienen aloe vera (sábila) entre sus ingredientes. Puede reemplazar completamente al gel de afeitar.

La creencia popular sostiene que la sábila o aloe vera tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que ayudan a rejuvenecer la piel y a disimular las manchas o imperfecciones. Para ello se recomienda aplicar la pulpa de la hoja o ‘gel’ directamente sobre la piel del rostro por 15 a 20 minutos y luego enjuagar con agua tibia. También se puede usar un gel comercial.

Para tratar el acné, aplíquese el gel sobre la zona afectada.

El aloe vera tiene muchos beneficios para el cabello. Debido a que, según se cree, ayuda a cerrar la cutícula del cabello, es ingrediente de muchos champúes y acondicionadores contra el ‘frizz’ o encrespamiento excesivo del cabello. Caseramente, se puede aplicar sólo un poco del gel después de lavarlo y justo antes del secado, ya sea al aire o con secadora, y así se mantendrá lacio. También puede enjuagarlo antes de secarlo.

Popularmente, se cree que ayuda a hacer crecer el pelo.

También se puede usar para domar las cejas. El gel mezclado con un poco de polvos y aplicado sobre las cejas ayuda a que éstas no se levanten y se vean más prolijas.

Cultivada en el interior del hogar, se cree que el aloe vera (sábila) ayuda a eliminar los contaminantes del aire.

Se puede usar como base de maquillaje, así como removedor de maquillaje y humectante ligero.

Como alimento saludable, el aloe vera (sábila) va ganando cada vez más adeptos. Su sabor es amargo y característico, así que lo mejor es mezclarlo con otros ingredientes. Una vez preparado, el aire puede oxidarlo; además, la luz puede provocar cambios en el gel. Es necesario consumirlo fresco o almacenarlo herméticamete y lejos de la luz (en un recipiente opaco, por ejemplo).

Cultivo

El aloe vera (sábila) es una planta rústica que requiere poco cuidado. No es muy exigente en cuanto a sus requerimientos de agua, fertilización, luz o protección contra plagas. Es muy fácil de cultivar y de propagar.

Puede crecer en suelos pobres y pedregosos o en lugares con poca retención de agua, como laderas rocallosas.

Como toda planta suculenta, su requerimiento de agua es muy escaso. Incluso puede prosperar sólo con una buena humedad ambiental, como en las tierras neblinosas, por ejemplo.

Su demanda de nutrientes no es mucha. Puede crecer satisfactoriamente en suelos pobres.

Es resistente a la mayoría de plagas. Normalmente no requiere de pesticidas.

Se puede cultivar en maceta como planta de interior. Algunos le atribuyen la propiedad de purificar el aire.

Se propaga fácilmente por hijuelos. Los hijuelos son pequeñas plantitas que nacen de la base de la planta madre. Son fácilmente independizables, pues tienen sus raíces propias. Sólo hay que desprender los hijuelos de la planta madre y transportarlos y sembrarlos en otro lugar. Una planta madre puede dar varios hijuelos. Si no se separan de la madre, pueden llegar a formar una maraña densa y espinosa.

También se propaga por semillas.

Florece a los 3 años, aproximadamente, aunque el tiempo puede variar mucho de acuerdo a las condiciones en que se cultiva. El eje floral permanece por mucho tiempo incluso después de seco.

Compuestos químicos

Aloe vera es rico en antioxidantes y vitaminas A, C, E y B12. El nivel de polisacáridos debe oscilar entre 600 mg y 2000 mg por litro. Los polisacáridos son mucilaginosos. Ellos son los responsables de los efectos de esta planta. Esta concentración se usa por especialistas para recetar la cantidad de aloe vera (sábila) que se necesita ingerir

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Comentarios

Jaime Lòpez

Martes, 14 de febrero de 2017 - 8:24:02 EST

Les comento estoy consumiendo todas la mañanas un trozo de Aloe, que es lo recomendable consumir y por cuanto tiempo. Atte jaime Lopez

Eso depende de para qué lo use. Puede encontrar la cantidad y forma de consumirlo en cada artículo relativo a su uso.