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Nº 473. Jueves, 8 de junio de 2017

derk-

*derk- es una raíz indoeuropea que porta el significado de mirar. Su forma más antigua es *derk̂-, que se vuelve *derk- en las lenguas centum.

Según Pokorny, esta raíz derivaría de la raíz ĝher (o ĝherǝ o ĝhrē), con el significado de «brillar», «relucir», y la raíz okʷ, «ojo», «mirar», y podría estar distantemente relacionada con la raíz der(ep), «mirar».

Se encuentra en palabras castellanas como dragón, estragón, draconiano, sangre de drago, sangre de grado, etc., y en palabras inglesas como dragon, dragoon, tarragon y rankle, entre otras. También es la fuente del nombre propio Drácula.

Palabras derivadas

Esta raíz pervive en cinco o seis ramas de la familia indoeuropea de lenguas: helénica, germánica, itálica (quizás), celta, indoirania e iliria.

En la rama helénica, origina al griego derkesthai (δερκεσθαι), «mirar», «observar», dérkomai (δέρκομαι), «mantener los ojos abiertos», «estar vivo», dérgma (δέργμα), «visión», dergmós (δεργμός), «mirada». La forma sufijada, *dŗk-on(t)-, con flexión interna no marcada (zero-grade ablaut), origina al griego dédorka, hédrakon, dérxis (δέδορκα, ἔδρακον, δέρξις), «visión» (como el indio antiguo dr̥šṭi), dys-dérketos (δυσ-δέρκετος), «algo sobre lo cual es difícil mantener la mirada» (como en el indio antiguo darc̨ata), hypódra (ὑπόδρα) (adverbio), «alguien que mira desde abajo» (de hypo, ὑπό, «abajo», y *-drak, *-δρακ, como en el indio antiguo dr̥c ̨-, o de *-drak-t, *-δρακ-τ), drákos (δράκος), «ojo», drákōn, -ontos (δράκων, -οντος), «dragón», «serpiente» (quizás por su mirada paralizante), y su femenino drákaina (δράκαινα), «dragona», de donde deriva Dracaena, nombre botánico de un género de plantas ornamentales, y que da origen al fitónimo castellano dracenia. Del griego drakō, «serpiente», «dragón» (que probablemente hacía referencia a un monstruo con forma de serpiente, capaz de provocar mal de ojo), se derivan palabras como dragón, sangre de drago, sangre de grado, drago, draconiano, boca de dragón, dragona, dragoncillo, dragonites, dragontea, dragontino y estragón, así como las palabras inglesas dragon, «dragón», dragoon, «soldado a caballo», dragonfly, «libélula», dragonhead, nombre de una planta (Dracocephalus parviflorum), drake, «cebo para pescar», rankle, «causar una irritación permanente» (a través del francés antiguo draoncler, del latín dracunculus), snapdragon, nombre de una planta ornamental (Antirrhinum spp.), y tarragon, «estragón». De aquí también deriva la palabra sueca drakar, antiguo barco escandinavo con la proa en forma de dragón. Draco es el nombre zoológico de un género de pequeñas lagartijas encontradas en la región indo-malaya, que también deriva del griego drakō, y da origen al zoónimo castellano dragón o dragón volador.

En la rama germánica, ha dejado derivados en el gótico ga-tarhjan, «hacer distinto» (como en el indio antiguo darśayati), el germánico *torʒa, «visión» (como en el indio antiguo dr̥ś) y el noruego Torget, Torghatten, etc. (nombres propios). La forma sufijada derk-to- ha dado origen al germánico *turhta-, y éste, al inglés antiguo torht, al escandinavo antiguo toroht, y al antiguo alto alemán zoraht (más reciente zorft), todos con el significado de «brillante», «diferenciado».

En la rama itálica, según Bonfante (citado por Pokorny), daría origen al umbro terkantur, «visto», «distinguido», «percibido».

En la rama celta, origina al antiguo irlandés ad-con-darc, «haber visto» (presente ad-cīu), adrodarcar, «poder ser visto», derc, «ojo» y air-dirc, «ilustre»; al bretón derc”h, «vista», y al antiguo bretón erderc, «evidente». La forma *dr̥k̂, con flexión interna no marcada (zero-grade ablaut), origina al irlandés drech (de *dr̥k̂ā), «rostro»; al galés drych (de *dr̥ksos), «vista», «espejo»; al galés drem o trem y al bretón dremm, «rostro», (de *dr̥k̂-smā), y al antiguo irlandés an-dracht, «odioso», «oscuro» (de an-, prefijo de negación, y *drecht, «luz», como en el albanés dritë).

En la rama indoirania, esta raíz da origen al indio antiguo dadárśa (perfectivo), «haber visto» (en presente se dice páśyati), dṛ́śf, «vista», darśatá, «visible», «respetable», etc., y al avesta darǝs, «contemplar», darǝsa, «mirada», etc.

En la rama iliria, la forma *dr̥k̂, con flexión interna no marcada (zero-grade ablaut), da origen a una forma sufijada, *dr̥k-tā, y ésta, al albanés dritë, «luz». Según Pokorny, las leyes fonéticas del albanés harían que esta palabra albanesa derive de dr̥ika, no de *dr̥k-tā, debido a la mutación albanesa común de –k a –th, y con -të, un sufijo albanés común. Quizás de aquí deriven también las palabras albanesas darkë, «cena», «comida nocturna», «noche» (de *darc̨ata), y drekë, «comida principal del día», «medio día» (de *drech).

La palabra mandrágora no deriva de esta raíz, aunque su forma inglesa, mandrake, podría haber estado influida por ésta.

Fuentes

Houghton Mifflin (2000). The American Heritage Dictionary of the English Language, cuarta edición. Publicado por la compañía Houghton Mifflin.

Indo-European Language Association (2007). Proto-Indo-European Etymological Dictionary; a revised edition of Julius Pokorny’s Indogermanisches Etymologisches Wörterbuch. dnghu.org.

Merriam-Webster. Dictionary of the English Language.

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