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Nº 199. Viernes, 5 de febrero de 2016

Estreñimiento, tratamiento

La manera más habitual de tratar el estreñimiento consiste en una modificación de la dieta y el evitamiento del sedentarismo. En algunos casos también se puede recurrir al uso de laxantes naturales y de fármacos, pero siempre por períodos breves y bajo supervisión médica (vea más adelante). En casos extremos se puede usar enemas. El uso habitual de laxantes está totalmente desaconsejado.

El cambio de dieta debe hacerse si se ha pasado más de 3 días sin defecar. Las dietas más adecuadas para tratar el estreñimiento son las ricas en laxantes fisiológicos como la fibra vegetal. La fibra vegetal dietética debe ser tanto del tipo soluble como del insoluble. La fibra vegetal dietética insoluble es la más conocida. Está constituida principalmente por celulosa y se encuentra presente en abundancia en el salvado y los cereales integrales, así como en la mayoría de frutas y verduras. La fibra vegetal dietética soluble, por otro lado, es la menos conocida. Está constituida por polisacáridos que absorben agua (pectinas, fructooligosacáridos, etc.) y se encuentra presente en muchas frutas (manzanas, peras, membrillos, sawintus o guayabas, etc.) y menestras (legumbres). La fibra soluble también está presente en semillas como la linaza y la chía. El yacón es una raíz tuberosa peruana que también tiene una gran cantidad de fibra soluble (fructooligosacáridos). Las comidas ricas en fibra insoluble dan lugar a unas heces voluminosas; mientras que las ricas en fibra soluble ayudan a retener líquido en las heces, con lo que las hacen más blandas y fáciles de evacuar.

Algunas sustancias naturales presentes en el reino vegetal también gozan de cierto prestigio popular como estimulantes de la evacuación del vientre. Entre las fuentes más conocidas de estas sustancias tenemos a las ciruelas o guindones (Prunus domestica), los higos (Ficus carica), el acíbar del aloe vera (sábila), los plátanos (bananas), las cebollas, la col, la acelga, el culén (Psoralea glandulosa), etc. Las semillas del llantén (Plantago major) también se emplean como laxante en caso de estreñimiento crónico.

La ingestión de cantidades moderadas de agua también ayuda a combatir el estreñimiento.

El estreñimiento causado por la ingestión de plantas con propiedades astringentes del vientre (como el té, la sangre de grado, el clavo de olor, etc.) se revierte al dejar de consumirlas.

El estreñimiento causado por el consumo de medicamentos se revierte al dejar de consumir tales medicamentos. Si no se puede dejar de consumir esos fármacos, entonces será necesario incrementar el consumo de fibra y el ejercicio. En algunos casos podría ser necesario el uso de laxantes recetados.

Por supuesto, no hay que olvidarse de hacer ejercicio moderado de manera regular. Las caminatas suaves después de ingerir los alimentos son particularmente recomendadas para estimular los movimientos peristálticos del vientre.

También hay que evitar las situaciones estresantes en la medida de lo posible.

Para tratar el estreñimiento agudo se recurre al enema terapéutico (lavativa). Generalmente se recomienda esperar hasta los 6 días sin evacuar el vientre para utilizar enemas.

El tratamiento ideal del estreñimiento crónico es el aumento de la fibra vegetal en la dieta (fibra dietética), la ingesta regular de líquidos y el ejercicio moderado, nunca los enemas y los laxantes. Los estreñidos crónicos deben seguir estas recomendaciones de manera permanente, como una forma de prevenir la aparición de nuevos episodios de estreñimiento.

Los laxantes sólo se recomiendan para prevenir o tratar el estreñimiento causado por fármacos o para tratar el estreñimiento postquirúrgico.

Algunas personas recurren a los masajes como tratamiento alternativo contra el estreñimiento crónico.

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