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Nº 297. Lunes, 14 de marzo de 2016

Granadilla, propiedades medicinales

Además de ser un muy sabroso alimento humano, la granadilla (Passiflora ligularis) también se usa en la medicina tradicional. Como medicina casera, la granadilla se usa como analgésico, como frotación contra golpes y caídas, como antiespasmódico, para tratar las ascárides, como digestivo, como diurético, contra la epilepsia, contra la fiebre, como fuente de vitaminas y minerales, para tratar la hernia de hiato, contra la hipertensión, como calmante o relajante, como sedante, para tratar úlceras gastrointestinales y como vermífugo.

Como analgésico, se dice que las hojas tiernas de la granadilla, aplicadas tibias con mantequilla sin sal sobre la espalda, calman el dolor físico.

La infusión de la raíz se usa a manera de frotación contra golpes y caídas.

Las flores de la granadilla se usan en la medicina tradicional de varios países de Sudamérica por sus propiedades antiespasmódicas. Se recomienda contra las palpitaciones y las taquicardias.

El fruto tierno de la granadilla, tomado en ayunas, se usa de manera tradicional contra las ascárides.

La granadilla es considerada una fruta digestiva; es decir, que contribuye al correcto paso del bolo alimenticio por el tracto digestivo.

También es considerada una fruta diurética; es decir, que ayuda a la producción de orina.

En la medicina popular de Sudamérica, se cree que la infusión de las flores, tomada 3 veces al día, una semana sí y otra no, cura la epilepsia.

La infusión de las hojas de la planta de granadilla se utiliza para controlar la fiebre (febrífugo). El jugo fresco de las hojas en agua azucarada es una bebida febrífuga muy eficaz en los casos de fiebre remitente, biliosa y tifoidea. La infusión de las hojas también se utiliza para controlar la fiebre tifoidea.

La granadilla es una buena fuente de vitaminas y minerales, especialmente fósforo y vitamina C.

Según Rivera y colaboradores (2002), el jugo de granadilla es una fuente importante de potasio (5 500 mg/100g) y de hierro (10.8 mg/100 g). Los contenidos de niacina (3.23 mg/100 mg), riboflavina (0.09 mg/100 g) y ácido ascórbico (24 mg/100 g), aunque altos en comparación con otras pasifloras, no son suficientes para suplir los requerimientos diarios en la dieta.

Según Castro (citado por Rivera y col., 2002), el consumo de la granadilla es recomendado para pacientes afectados por hernia de hiato.

En las Antillas, las hojas de granadilla se utilizan para el tratamiento de la hipertensión. Según Angulo (citado por Rivera y col., 2002), el fruto tiene propiedades reguladoras de la presión sanguínea.

Las flores de la granadilla se usan en la medicina tradicional de varios países de Sudamérica como calmantes o relajantes. Se recomiendan en el tratamiento de la ansiedad, angustia y estados nerviosos.

Las flores de la granadilla se usan en fitoterapia como sedantes. Se consideran buenas para combatir las alteraciones del sueño.

Según Castro (citado por Rivera y col., 2002), el consumo de la granadilla es recomendado para pacientes afectados por úlceras gastrointestinales.

El jugo de los cogollos de la granadilla se usa en medicina popular como vermífugo.

Fuentes

Angulo, R. (2000). El Cultivo de la Granadilla Passiflora ligularis. Bogotá. Universidad Nacional.

Rivera, Bernardo; Miranda, Diego; Ávila, Luis Alfredo; Nieto, Ada Milena (2002). Manejo Integral del Cultivo de la Granadilla (Passiflora ligularis Juss.). Editorial Litoas. Manizales, Colombia. ISBN 958-33-4006-5.

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