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Nº 396. Lunes, 9 de enero de 2017

Herpes genital

El herpes genital es una enfermedad infecciosa de transmisión sexual que se caracteriza por la presencia periódica de grupos de ampollas o vesículas sobre la piel de los genitales y zonas aledañas. Estas ampollas están llenas de un líquido purulento altamente contagioso.

Otros síntomas del herpes genital incluyen una sensación de picazón, hormigueo o quemazón en el área genital o anal; dolor en el área genital, las nalgas o las piernas; sensación de presión en la zona abdominal; descarga de flujo vaginal; dolor al orinar; inflamación de las glándulas de la ingle; dolores de cabeza, fiebre y dolores musculares.

Causas

El herpes genital es causado por el virus del herpes simple tipo 2, un herpesvirus de la familia Herpesviridae.

La transmisión de esta enfermedad sólo se realiza mediante contacto íntimo con una persona infectada, pues el virus que la causa muere con rapidez si se lo separa del cuerpo humano. Aunque la zona normal de contacto suele ser los genitales, el sexo oral y anal también produce casos de infecciones orales o anales.

El herpes genital también se puede adquirir por otros medios, además del contacto sexual. Las madres que padezcan un herpes genital activo durante el parto, por ejemplo, pueden dar a luz a bebés que padezcan una infección por herpes genital.

Consecuencias

La presencia del virus del herpes genital puede ser un factor causal del cáncer de cérvix. Los ginecólogos recomiendan la práctica de una citología cada 6 a 12 meses de todas las mujeres con esta infección.

Las mujeres con herpes genital tienen mayor riesgo de abortos.

Tratamiento

El herpes genital no tiene cura. Desde finales de la década de 1990, sin embargo, se empezó a usar el fármaco antivírico aciclovir, con buenos resultados.

Si no se toman medidas de salud pública para su control, el herpes genital puede llegar a convertirse en una enfermedad epidémica de transmisión sexual. En las décadas de 1970 y 1980, por ejemplo, aumentó el herpes genital y la infección por clamidia (Chlamydia spp.) en algunas regiones del mundo occidental. Afortunadamente, las autoridades de las regiones afectadas tomaron medidas para controlarlo. La mejor forma de prevenir el contagio entre personas sexualmente activas es mediante la educación sexual y el uso del condón o preservativo.

En los casos confirmados de herpes genital, es necesario identificar a las personas con las cuales el individuo contagiado ha tenido contacto sexual reciente. Luego es necesario determinar si estas personas también están contagiadas. Por lo general esto se lleva a cabo en los centros de salud pública.

Uno de los remedios caseros más recurridos para atenuar los brotes de herpes es el té negro. Para aliviar la picazón y el dolor, así como para bajar la inflamación, se recomienda la aplicación de cubos de hielo sobre el área afectada y gel de aloe vera.

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