««« CORANTUS »»»

Nº 291. Sábado, 12 de marzo de 2016

Ortiga común, propiedades medicinales

La ortiga común suele usarse en medicina casera como depurativa y para tratar los males articulares. También es considerada una buena fuente de vitamina C y hierro. Su nombre científico es Urtica urens o Urtica dioica.

Esta planta se usa desde hace mucho tiempo. Las historias populares cuentan que, en el clima frío de las islas británicas, los soldados romanos usaban las ortigas para flagelarse a sí mismos y mantenerse, de esa manera, calientes. No se sabe si es verdad o no.

Las partes usadas con fines medicinales son las hojas y las raíces. Las hojas se preparan en infusión, y se usan tanto interna como externamente. Las raíces se preparan en decocción y en tintura.

A nivel del aparato respiratorio, la infusión de las hojas de ortiga sirve como expectorante.

A nivel del sistema circulatorio, la infusión de las hojas actúa como diurético y depurativo de la sangre. Se cree que ayuda a eliminar el ácido úrico. Para aprovechar estas propiedades, se toma una taza de la infusión de un puñado de hojas solas o junto con un puñado de barbas de choclo.

A nivel del esqueleto, se cree que la infusión de las hojas reduce la inflamación y ayuda a aliviar la artritis. También se cree que alivia el reumatismo y la gota. Las hojas se aplican directamente sobre las articulaciones para aliviar los dolores articulares y se beben en infusión para ayudar a eliminar el ácido úrico.

A nivel del sistema endocrino, el té de ortiga se considera útil contra la alergia al polen (o fiebre del heno).

A nivel del sistema nervioso, la tintura de ortiga usada como compresas puede ayudar a aliviar males dolorosos como la neuralgia, la ciática y los esguinces.

A nivel del aparato urogenital, las raíces de ortiga se consideran buenas para tratar los problemas prostáticos. Las raíces son de color amarillo y fáciles de desenterrar y cosechar. Por lo general, se usan en tintura.

A nivel de la piel (no obstante su capacidad de irritar la piel), en la tradición medicinal popular europea, las ortigas también se usan en lociones para tratar problemas dérmicos, pues se dice que tiene propiedades antiinflamatorias. Con sus hojas también se puede preparar un enjuague para el cuidado del cabello y el tratamiento de la caspa (vea el artículo Ortiga para el cuidado del cabello).

Como alimento, sus hojas son consideradas muy nutritivas. Los brotes tiernos de la ortiga casi no contienen pelos urticantes, y se pueden comer como verdura al vapor. De las ramas más viejas, se pueden sacar las hojas de color verde más intenso, con cuidado de no pincharse las manos, para cocinarlas y comerlas. Las hojas tienen un alto contenido de vitamina C y son una buena fuente de hierro. Además, contienen cinc, sílice, sodio, azufre, calcio, cobre y vitaminas A y B.

Con las hojas tiernas también se puede preparar un té reconstituyente. También se pueden deshidratar, moler y guardar en frascos de vidrio para preparar el té cuando las hojas tiernas estén fuera de estación.

El antídoto popular contra la irritación por ortiga es la planta Rumex spp., que suele crecer cerca a la ortiga. Por lo general funciona.

Comentarios