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Nº 482. Viernes, 1 de diciembre de 2017

morfema

sustantivo masculino
1. Lingüística Mínima unidad lingüística portadora solamente de significado gramatical: morfema de género, morfema de número.

Sinónimos: morfema gramatical, morfema flexivo, desinencia, gramema.

Inglés: morpheme.

2. Lingüística Mínima unidad lingüística portadora de significado léxico o gramatical: morfema de plural, morfema de género femenino, morfema raíz.

Sinónimos: monema. El que porta significado gramatical, morfema gramatical, morfema flexivo, desinencia. El que porta significado léxico, formante, morfema léxico, morfema lexemático, lexema.

Inglés: morpheme.

Etimología

A través del francés morphème, del griego μορφή (morphé), «forma», y la terminación o sufijo -ema, extraído de fonema. Se le puso este nombre por ser la menor unidad morfológica de una lengua; es decir, por ser la menor unidad estructural.

Palabras derivadas

  • morfemático, morfemática (adjetivo)

morfema cero, Ø

frase sustantiva masculina
Lingüística Morfema que sólo se presenta teóricamente. Se representa por Ø: En la palabra ‘sillas’, el morfema de número plural es la -s final, mientras que en la palabra ‘silla’, el singular está marcado con un morfema cero, Ø (o sea, no está marcado).

morfema derivativo

frase sustantiva masculina
Lingüística Morfema que, añadido a una palabra, sirve para formar palabras derivadas. Son los prefijos, infijos y sufijos: cajón, cajetilla, cajero, encajar (añadidos a la raíz caja). [más]

Sinónimo: afijo.

morfema gramatical

frase sustantiva masculina
Lingüística Morfema que expresa la información gramatical de una palabra. Son el caso, el género, el número, la persona, el tiempo, el aspecto y el modo verbal: presidenta, faroles, comeríamos. [más]

Sinónimo: morfema, morfema flexivo, desinencia, gramema.

El morfema

Un morfema, también conocido como formante o monema, es la porción más pequeña de una lengua cualquiera que porta significado. Por ejemplo, la palabra perrito está compuesta por tres morfemas: perr-, -it- y -o. El primer morfema, perr-, porta el significado de ‘animal mamífero carnívoro doméstico, de la familia de los cánidos’. El segundo morfema, -it-, transmite el significado de ‘pequeño’. El tercer morfema, -o, comunica el significado de ‘macho’ o ‘masculino’. Entonces, la palabra perrito, compuesta por tres morfemas, nos transmite la idea de ‘animal mamífero carnívoro doméstico, de la familia de los cánidos, de tamaño pequeño y sexo masculino’.

Los morfemas pueden portar significado léxico o gramatical. Portan significado gramatical si transmiten una idea lingüística, como el género, el número, el tiempo, etc. Portan significado léxico si transmiten una idea del mundo extralingüístico; o sea, del mundo que nos rodea. Por ejemplo, la palabra zapatos está constituida por tres morfemas: zapat-, -o- y -s. El primer morfema, zapat-, transmite una idea del mundo que nos rodea: una prenda para proteger los pies; entonces es un morfema léxico. El segundo morfema, -o-, transmite la idea de género masculino, que es una idea gramatical (los zapatos no tienen sexo); por lo tanto, es un morfema gramatical. Lo mismo pasa con el tercer morfema, -s, que indica el número plural, otra idea gramatical; entonces, también es un morfema gramatical.

Los morfemas están constituidos por los fonemas, que son unidades lingüísticas menores que carecen de significado propio. En algunos casos, un fonema puede coincidir con un morfema, como ocurre con el morfema -o del ejemplo anterior, que es, al mismo tiempo, un morfema y un fonema.

Los morfemas son las unidades estructurales de las palabras; es decir, los morfemas forman las palabras. En ese sentido, las palabras son unidades lingüísticas mayores que recogen el significado de los morfemas. En castellano, las palabras suelen estar constituidas por uno o más morfemas. Las palabras sol, arroz y jamás, por ejemplo, están constituidas por un solo morfema cada una (son, al mismo tiempo, morfemas y palabras). En otros casos, se requieren dos o más morfemas para formar una palabra, como en gat-o, sill-on-es y micro-onda-s. En algunos pocos casos, sin embargo, un morfema puede estar constituido por más de una palabra, como ocurre con las frases o locuciones conjuntivas (vea conjunción). En las llamadas lenguas aislantes, como el vietnamita, todas las palabras están constituidas por un solo morfema; esto quiere decir que no pueden haber palabras con más de un morfema.

En unos pocos casos, un morfema puede coincidir con un fonema y una palabra, como ocurre con la preposición a (voy a jugar) o la conjunción o (uno o dos), que son, al mismo tiempo, una palabra, un morfema y un fonema.

Algunos morfemas tienen variantes conocidas como alomorfos. Por ejemplo, los morfemas -ar, -er e -ir son alomorfos del morfema de infinitivo porque todos ellos se usan para expresar el infinitivo: amar, comer, vivir. Los morfemas -s, -es y -en del inglés también son alomorfos, pero en este caso del plural: cats (gatos, plural de cat), dictionaries (diccionarios, plural de dictionary), oxen (bueyes, plural de ox).

La disciplina que estudia las palabras y los morfemas se llama Morfología.

Morfemas dependientes e independientes

Como hemos visto, algunos morfemas pueden formar palabras por sí solos (sol, jamás, a, o). Otros tienen que unirse a otros morfemas para formar palabras (gat-o, sill-on-es, micro-ondas).

Los morfemas que constituyen palabras por sí solos reciben el nombre de morfemas independientes o morfemas libres. Son morfemas libres o independientes:

  • las palabras radicales (pan, cielo, sol, luz, etc.), que tienen valor léxico. Forman parte de los llamados morfemas léxicos o lexemas
  • los artículos (el, la) y las formas verbales de los verbos auxiliares, que señalan accidentes gramaticales de otras palabras. Modernamente, son considerados parte de los morfemas flexivos o desinencias.
  • las preposiciones y conjunciones, que relacionan palabras entre sí. Son los llamados morfemas relacionales

Los morfemas que no pueden constituir palabras por sí solos se conocen como morfemas dependientes o morfemas trabados, y siempre deben estar relacionados con otros morfemas, especialmente con un morfema léxico o lexema (vea más adelante). Son morfemas dependientes:

  • los afijos (prefijos, infijos y sufijos), que se usan para derivar palabras a partir de las raíces o lexemas: -ero, en frutero; ultra-, en ultravioleta, etc. Son los llamados morfemas derivativos
  • las desinencias (conjugaciones verbales, etc.), que señalan la flexión de las palabras con accidentes gramaticales: -ando, en hablando, -es, en gorriones, etc. Son los llamados morfemas flexivos
  • las raíces que no pueden formar palabras radicales: perr-, en perro; gat-, en gato, etc. Forman parte de los morfemas léxicos o lexemas

Tradicionalmente, la gramática ha considerado morfemas sólo a los afijos y las desinencias. Incluso hoy, algunas gramáticas no consideran morfemas a las raíces o lexemas.

Morfemas obligatorios y facultativos

Las palabras conceptuales (es decir, aquellas que expresan un pensamiento entendible, como los sustantivos, los adjetivos, los verbos y los adverbios) están compuestas por un lexema o raíz, que aporta el significado de la palabra, y muchas veces por uno o más morfemas adicionales. Algunos de estos morfemas adicionales son imprescindibles para redondear el significado de las palabras, y se conocen como morfemas constituyentes u obligatorios. Otros, en cambio, son opcionales, y se conocen como morfemas facultativos.

Las desinencias (morfemas gramaticales de género, número y, en algunas lenguas, de caso) son morfemas constituyentes u obligatorios de los sustantivos y adjetivos. Los morfemas derivativos o afijos (diminutivos, aumentativos, despectivos, etc.) son, por el contrario, morfemas facultativos.

Otros tipos de morfemas

Los morfemas pueden ser de cuatro tipos: morfemas léxicos, morfemas gramaticales, morfemas derivativos y morfemas relacionales.

Los morfemas léxicos, o lexemas, son aquellos que portan significado léxico. Son las llamadas raíces: frut- (frut-a, frut-o, frut-ero, frut-ería, etc.), pan (pan-adero, pan-adería, etc.), mar (mar-ino, mar-inero, sub-mar-ino, etc.), etc. Algunos son independientes; otros, no.

Los morfemas flexivos o desinencias son morfemas dependientes que portan significado gramatical (género, número, etc.). Son las llamadas flexiones y declinaciones. En la actualidad, también se incluyen en este grupo a los determinantes y a las formas verbales de los verbos auxiliares.

Los morfemas derivativos o afijos son morfemas dependientes que se añaden a un morfema léxico (lexema) para formar una palabra derivada. Tienen un valor fundamentalmente léxico. Son los llamados prefijos, infijos y sufijos.

Los morfemas relacionales son morfemas independientes que relacionan dos palabras o dos grupos de palabras. Son las preposiciones, las conjunciones y los relativos.

Los repertorios de los tres últimos tipos de morfemas son bastante limitados, comparados con los primeros. Los morfemas flexivos y los morfemas derivativos siempre deben estar asociados a un morfema léxico, pues aislados no tienen ningún sentido.

Observación

En algunas gramáticas, a la unidad lingüística mínima portadora de significado se le llama monema, no morfema. A estos monemas los dividen en dos tipos: lexemas, equivalentes a los morfemas léxicos, y morfemas, que comprenden a los otros tres tipos de morfemas presentados aquí.

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